Si buscas una bebida tropical, fresca y naturalmente dulce, esta receta lo tiene todo. La combinación del mango con limón y menta crea un equilibrio perfecto entre dulzor y acidez, mientras que el toque de agua con gas eleva la experiencia con burbujas ligeras y refrescantes. Ideal para tardes calurosas, brunch o como alternativa sin alcohol llena de sabor.
INGREDIENTES
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1 taza de cubos de hielo
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1 taza de puré de mango (casero o congelado previamente descongelado)
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¼ taza de jugo fresco de limón
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½ cucharadita de stevia en polvo
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6 a 8 hojas de menta fresca
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2 tazas de agua con gas bien fría
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Cuñas de limón, para decorar
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Ramitas de menta fresca, para decorar
PREPARACIÓN
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Licúa los cubos de hielo junto con el puré de mango, el jugo de limón, la stevia y las hojas de menta durante aproximadamente 30 segundos, hasta obtener una mezcla casi homogénea. Es recomendable que queden pequeños trozos de hielo para aportar una textura más refrescante.
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Sirve la preparación en copas o vasos altos.
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Añade el agua con gas bien fría y mezcla suavemente para integrar sin perder la efervescencia.
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Decora con cuñas de limón y ramitas de menta fresca. Sirve de inmediato para disfrutar su máxima frescura.
TIP GO2
Para una versión aún más intensa, puedes gasificar previamente el agua y mantenerla muy fría antes de añadirla a la mezcla. Así lograrás burbujas más definidas y una sensación más chispeante en cada sorbo.





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